Mientras la noche transcurre
desolada y en silencio
Tu mirada penetra mi alma
inquiriendo la vital respuesta
Mas no está en mí tal verdad
esta yace varada en nuestro ayer
Suelta tus lazos de mi rada
pues de lastre no nace el amor
Huye a las lágrimas viles
de este río de sentires sin razón
